Un regalo de Chóser
Se trata de un amigo que hasta hace unos días nos deleitaba con un blog muy humano, sensible... simplemente bello.
El asunto es que decidió cerrar el ciclo, y nos informó por medio de su última publicación que se retira "del medio" ja ja ja... lo cual es una verdadera pena, y no sólo para mí, pues he sabido de varias personas que lo lamentan igual o más que yo, pero ni modo... así es la vida, todo es un ciclo que en elgún momento se cerrará.
En fín, lo que quería con todo este rollo era más bien compartirles un regalo que me dió este amigo y que tocó las fibras más sensibles e íntimas de mi alma. Es una imagen, y probablemente muchos no noten a primera vista qué es lo que me causó tan profundo sentimiento, pero... sólo les puedo decir, que esa foto es de mi pueblo, del lugar en donde se encuentran mis raíces, mis entrañas y lo poco o mucho bueno que queda en mí... todo lo atesoro en ese sitio mágico y amadísimo por mí. Luego, mis ojos en esa imagen, y justo en ese sitio, en el que Chóser los colocó sin saber que es "el cerro de Cualac" y que representa mucho en ese paisaje dorado de mi corazón. Por si todo eso fuera poco...utiliza ese nombre cariñoso que alguna vez hace casi 3 años, sustituyó a otro nombre cariñoso al que amaba mucho, me dolía mucho y del que no me podía separar. Sí señores , esa soy yo, mucho más que Olinka y mucho más que cualquier nombre que me hayan puesto mis padres, yo soy Layda, y ese nombre que incluso me digo yo misma, significa mucho para mí, marca mi resurgir, mi resucitar, mi comenzar la vida otra vez desde cero... siendo cenizas me convertí en Layda... y me gusta lo que soy.
No tengo mucho más que decir, les comparto la imagen y con ella, lo mejor de mi corazón...

El asunto es que decidió cerrar el ciclo, y nos informó por medio de su última publicación que se retira "del medio" ja ja ja... lo cual es una verdadera pena, y no sólo para mí, pues he sabido de varias personas que lo lamentan igual o más que yo, pero ni modo... así es la vida, todo es un ciclo que en elgún momento se cerrará.
En fín, lo que quería con todo este rollo era más bien compartirles un regalo que me dió este amigo y que tocó las fibras más sensibles e íntimas de mi alma. Es una imagen, y probablemente muchos no noten a primera vista qué es lo que me causó tan profundo sentimiento, pero... sólo les puedo decir, que esa foto es de mi pueblo, del lugar en donde se encuentran mis raíces, mis entrañas y lo poco o mucho bueno que queda en mí... todo lo atesoro en ese sitio mágico y amadísimo por mí. Luego, mis ojos en esa imagen, y justo en ese sitio, en el que Chóser los colocó sin saber que es "el cerro de Cualac" y que representa mucho en ese paisaje dorado de mi corazón. Por si todo eso fuera poco...utiliza ese nombre cariñoso que alguna vez hace casi 3 años, sustituyó a otro nombre cariñoso al que amaba mucho, me dolía mucho y del que no me podía separar. Sí señores , esa soy yo, mucho más que Olinka y mucho más que cualquier nombre que me hayan puesto mis padres, yo soy Layda, y ese nombre que incluso me digo yo misma, significa mucho para mí, marca mi resurgir, mi resucitar, mi comenzar la vida otra vez desde cero... siendo cenizas me convertí en Layda... y me gusta lo que soy.
No tengo mucho más que decir, les comparto la imagen y con ella, lo mejor de mi corazón...

Muchísimas gracias Chóser... estaremos en espera de tu regreso. Te guardo en mi corazón...
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