El tema es... que no hay tema
Voy a ser muy franca... llevo más de media hora intentado descubrir qué es aquello de lo que debo hablar hoy. Estoy pasando por un momento extraño, melancólico, solitario, introspectivo... no sé bien cómo decirlo. El asunto es que no quería decir nada, no quería contar nada hasta que ya hubiera un hecho concreto del cual comentar... pero aún no lo hay.
Hace días que el ambiente se siente extraño. No es sólo que comienza el tiempo de lluvias, el cielo se nubla y la temperatura baja. Es algo más, casi tengo la sensación de que un montón de cambios importantes, grandes y difíciles se están gestando. Y no sólo en mí, en mi casa o en mi familia... si no en general. Es como si de pronto todo en el mundo fuera a ser radicalmente distinto, el comienzo de algo, un nuevo comienzo que nos incluye a todos y que nos afectará a todos.
No lo sé, muy seguramente son sólo mis pedos mentales haciendo acto de presencia, tal vez sea que últimamente ando de ociosa y eso me da demasiado tiempo para pensar mil veces en la misma cosa hasta que termino pensando un poco en todo. Lo único que puedo decir con absoluta certeza, es que en mi diminuta galaxia personal sí se está gestando un cambio importante, un terremoto quizá.
Prueba de ello son las cosas que pasan a mi alrededor, cosas que aunque no me atañen directamente, terminan por sacudirme con fuerza. Hoy por hoy, estoy guardando dos secretos a piedra y lodo, secretos de gente a la que amo profundamente, secretos de cosas que pasan en sus vidas y que mueven la mía.
Cada uno de estos secretos me ha causado conmoción, me han removido cosas del pasado muy pasado que preferiría no recordar. Me resulta imposible ser imparcial, lo confieso... simplemente no puedo, existen tantos factores en cada hecho de la vida, tantas cosas que tomar en consideración, tantos puntos de vista (todos correctos)...
No se extrañen si leen esto y no encuentran sentido alguno a mis palabras, no hagan un esfuerzo extra por descubrir mi intención comunicativa, que dicho sea de paso, no es ninguna. Con estas palabras mi única pretensión es dejar de pensar, escribir lo que me oprime para luego dejarlo escapar... para luego, con un poco de suerte, ser un poco un poco más sana, un poco más fluida, un poco más libre.