El valor de cada día
He tenido un día al que nisiquiera podría ponerle una etiqueta. Desperté de buen humor, de muy buen humor. Me levanté de la cama, tomé como medio litro de agua de un jalón, me estiré casi con tanto placer como mi gato y luego hice un par de llamadas telefónicas.
Había decidido festejar hoy mi día internacional de andar en calzones, desafortunadamente tuve visitas y mi plan se frustó
. De cualquier forma me dí el lujito de andar así toda la mañana... qué bien se siente el aire fresco en la piel, y esa libertad de andar descalzo... Eso estuvo muy bien, placentero y rejuvenecedor.
Nalli está pasando de la rabia al dolor contenido... es normal, pero me hace sentir un poco frustrada porque no sé exactamente cómo responder a eso. No encuentro palabras o acciones. Sé también que ella no las necesita, que de alguna forma, basta con saber que estoy aquí y cuenta conmigo. El asunto es que yo quisiera hacer más. Pienso que sería verdaderamente bueno que lo que yo ya sufrí por amor alguna vez, bastara para haber cubierto también las cuotas de dolor de la gente a la que amo. Pero al parecer, aunque mi dolor fué mucho, tampoco alcanzaba para tantos...
Comí tarde y mal... no sé porqué, pero aunque la comida se veía muy rica simplemente no me apetecía, es raro, tengo hambre, mucha hambre, pero siento el estómago completamente cerrado.
Alrededor de medio día comenzó un dolor punzante en el lado izquierdo de mi cabeza. Vaya, estoy acostumbrada al dolor de cabeza, pero normalmente me dá del lado derecho... todo un cambio ehhh. En fín, tomé una pastilla y me tiré en el sillón en un vano intento de conseguir que el dolor disminuyera al menos un poco... sólo un poco, tampoco pido mucho. Me conformaría con dejar de sentir que mi ojo izquierdo vá a salir disparado en cualquier momento.
En fín, el dolor me dió una pequeña tregua... pero era hora de una reunión de negocios. Como todas las reuniones así, fué un asco, fué difícil, incómoda, desesperante y repetitiva.... pero al menos fué útil, resolvimos casi por completo los temas que se pusieron sobre la mesa y conseguimos (al final) suavizar el ambiente bastante más de lo que yo esperaba.
No olvidaría por nada mencionar que hoy, después de mucho tiempo, me sentí muy cerca de mi hermana... la extraño un montón. Todavía no se cuánto tiempo tendrá que pasar para que yo supere haberla "perdido". No, no se murió... sólo cruzó el Atlántico. El asunto es que aunque hablamos con frecuencia y nos escribimos, pues nunca fué lo mismo. Ahora mismo ella está embarazada de su segundo bebé y me encantaría poder compartir eso con ella. En fín, el asunto es que hoy, de una manera extraña se abrió una brecha y la sentí cerca, muy cerca... y por Dios que me alegro un montón. Me alegro de que ella siga siendo como la recuerdo, y me alegro de sentirme querida y de poder hacerle llegar (aunque sea muy limitadamente) mi infinito amor y admiración por ella.
Finalmente la noche ha llegado, como siempre, no hice todo lo que quería. Hay trastes sucios y no terminé de barrer el comedor... pero siempre hay un mañana, y ya mañana terminaré con eso. Debería tener claro qué es eso que me dejó el día de hoy, qué aprendí, cuánto crecí...
Bueno, fué un día cualquiera, no hice nada extraordinario, nada fantástico... pero he decidido comenzar a ponerle un valor a cada día. Dejar que la vida se escape segundo a segundo, viviendo como un tronco que se deja llevar por la corriente, me ha llevado a sentir que mi vida es una imagen demasiado difusa como para recordarla. Tal vez por eso inicié este blog (¿les había dicho eso antes?) para intentar hacer imágenes más nítidas. Mi pasado, mi presente y mis locas ideas del futuro. Todo lo quiero más limpio, más claro, más visible...

Así que el valor de este día es que sin importar las distancias, los tiempos, las diferencias de vida, los cambios operados en los corazones, las heridas y las curaciones, las peleas y reconcialiaciones... la gente a la que amo, aquellos que forman parte de mi sistema solar siempre estarán ahí. Los amo y me aman. Y aunque nos dejemos de ver mucho tiempo, o discutamos horrible y un día (espero que no) mis amigos dejen de serlo. Han formado parte de mi sistema solar, han marcado huella en mi vida y eso perdurará por siempre.
Había decidido festejar hoy mi día internacional de andar en calzones, desafortunadamente tuve visitas y mi plan se frustó
Nalli está pasando de la rabia al dolor contenido... es normal, pero me hace sentir un poco frustrada porque no sé exactamente cómo responder a eso. No encuentro palabras o acciones. Sé también que ella no las necesita, que de alguna forma, basta con saber que estoy aquí y cuenta conmigo. El asunto es que yo quisiera hacer más. Pienso que sería verdaderamente bueno que lo que yo ya sufrí por amor alguna vez, bastara para haber cubierto también las cuotas de dolor de la gente a la que amo. Pero al parecer, aunque mi dolor fué mucho, tampoco alcanzaba para tantos...
Comí tarde y mal... no sé porqué, pero aunque la comida se veía muy rica simplemente no me apetecía, es raro, tengo hambre, mucha hambre, pero siento el estómago completamente cerrado.
Alrededor de medio día comenzó un dolor punzante en el lado izquierdo de mi cabeza. Vaya, estoy acostumbrada al dolor de cabeza, pero normalmente me dá del lado derecho... todo un cambio ehhh. En fín, tomé una pastilla y me tiré en el sillón en un vano intento de conseguir que el dolor disminuyera al menos un poco... sólo un poco, tampoco pido mucho. Me conformaría con dejar de sentir que mi ojo izquierdo vá a salir disparado en cualquier momento.
En fín, el dolor me dió una pequeña tregua... pero era hora de una reunión de negocios. Como todas las reuniones así, fué un asco, fué difícil, incómoda, desesperante y repetitiva.... pero al menos fué útil, resolvimos casi por completo los temas que se pusieron sobre la mesa y conseguimos (al final) suavizar el ambiente bastante más de lo que yo esperaba.
No olvidaría por nada mencionar que hoy, después de mucho tiempo, me sentí muy cerca de mi hermana... la extraño un montón. Todavía no se cuánto tiempo tendrá que pasar para que yo supere haberla "perdido". No, no se murió... sólo cruzó el Atlántico. El asunto es que aunque hablamos con frecuencia y nos escribimos, pues nunca fué lo mismo. Ahora mismo ella está embarazada de su segundo bebé y me encantaría poder compartir eso con ella. En fín, el asunto es que hoy, de una manera extraña se abrió una brecha y la sentí cerca, muy cerca... y por Dios que me alegro un montón. Me alegro de que ella siga siendo como la recuerdo, y me alegro de sentirme querida y de poder hacerle llegar (aunque sea muy limitadamente) mi infinito amor y admiración por ella.
Finalmente la noche ha llegado, como siempre, no hice todo lo que quería. Hay trastes sucios y no terminé de barrer el comedor... pero siempre hay un mañana, y ya mañana terminaré con eso. Debería tener claro qué es eso que me dejó el día de hoy, qué aprendí, cuánto crecí...
Bueno, fué un día cualquiera, no hice nada extraordinario, nada fantástico... pero he decidido comenzar a ponerle un valor a cada día. Dejar que la vida se escape segundo a segundo, viviendo como un tronco que se deja llevar por la corriente, me ha llevado a sentir que mi vida es una imagen demasiado difusa como para recordarla. Tal vez por eso inicié este blog (¿les había dicho eso antes?) para intentar hacer imágenes más nítidas. Mi pasado, mi presente y mis locas ideas del futuro. Todo lo quiero más limpio, más claro, más visible...

Así que el valor de este día es que sin importar las distancias, los tiempos, las diferencias de vida, los cambios operados en los corazones, las heridas y las curaciones, las peleas y reconcialiaciones... la gente a la que amo, aquellos que forman parte de mi sistema solar siempre estarán ahí. Los amo y me aman. Y aunque nos dejemos de ver mucho tiempo, o discutamos horrible y un día (espero que no) mis amigos dejen de serlo. Han formado parte de mi sistema solar, han marcado huella en mi vida y eso perdurará por siempre.
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