Para los suertodotes!!
Ayer, un poco por trabajo y otro poco por amor (o eso quiero pensar), recibí la visita de una de las personas que más quiero en el mundo. Tampoco es que vaya a contar toda la verdadera y triste historia de la cándida Nalli y su pareja desalmada. Esto será más bien un medio de desahogo para ambas.
¿Se han preguntado cuál es el verdadero precio de todas las maravillas tecnológicas que nos hacen la vida más fácil y placentera?. Pues yo no lo había hecho. Hasta hoy, me he limitado a disfrutar de estas maravillas y pagar su costo monetario sin más. El asunto es que anoche, antes de dormir y durante mis ya rutinarios insomnios, estuve pensando en ello.
Sé de muchos casos de divorcios y finales poco felices causados por un mensaje que se olvidó borrar en el celular. Y la última fué un correo electrónico, que sin previo aviso llegó a la bandeja de entrada de mi amiga y que ha destrozado por completo la imagen limpia que tenía de su pareja.
Más de dos mil palabras llenas de amor, pasión lujuria y un enamoramiento profundo y (quizá) verdadero...
"Ella, con su enigmática sonrisa de Giocanda"... "Ella, con su perfecta juventud y su ancestral sabiduría"... "Sus labios delineados, casi perfectos que es imposble dejar de ver mientras la beso en penumbra" ..."hoy se quedó en mi casa, hicimos el amor con desenfreno... después nos abrazamos con dulsura, ya sin ansias"... "pero sé que esto no durará, sé que soy sólo un paréndesis en su vida"... Bla bla bla.
Podría poner aquí una copia de ese correo burdo y sin sentido, pero para ahorrarme toda esa basura del copy - paste, mejor les pongo aquí las dos palabras en las que se resume: PURA MIERDA.
¿Qué pasó después?
Pues les digo algo, mujeres y hombres de cualquier edad que estén en medio de una relación que les importe... por favor, si ya la han cagado, busquen un BUEN pretexto. Una cosa creíble que por lo menos haga dudar al otro, o lo haga retroceder un par de pasos mientras se piensan en algo que decir. No vayan a salir con una mamada estilo:
¿Se han preguntado cuál es el verdadero precio de todas las maravillas tecnológicas que nos hacen la vida más fácil y placentera?. Pues yo no lo había hecho. Hasta hoy, me he limitado a disfrutar de estas maravillas y pagar su costo monetario sin más. El asunto es que anoche, antes de dormir y durante mis ya rutinarios insomnios, estuve pensando en ello.
Sé de muchos casos de divorcios y finales poco felices causados por un mensaje que se olvidó borrar en el celular. Y la última fué un correo electrónico, que sin previo aviso llegó a la bandeja de entrada de mi amiga y que ha destrozado por completo la imagen limpia que tenía de su pareja.
Más de dos mil palabras llenas de amor, pasión lujuria y un enamoramiento profundo y (quizá) verdadero...
"Ella, con su enigmática sonrisa de Giocanda"... "Ella, con su perfecta juventud y su ancestral sabiduría"... "Sus labios delineados, casi perfectos que es imposble dejar de ver mientras la beso en penumbra" ..."hoy se quedó en mi casa, hicimos el amor con desenfreno... después nos abrazamos con dulsura, ya sin ansias"... "pero sé que esto no durará, sé que soy sólo un paréndesis en su vida"... Bla bla bla.
Podría poner aquí una copia de ese correo burdo y sin sentido, pero para ahorrarme toda esa basura del copy - paste, mejor les pongo aquí las dos palabras en las que se resume: PURA MIERDA.
¿Qué pasó después?
Pues les digo algo, mujeres y hombres de cualquier edad que estén en medio de una relación que les importe... por favor, si ya la han cagado, busquen un BUEN pretexto. Una cosa creíble que por lo menos haga dudar al otro, o lo haga retroceder un par de pasos mientras se piensan en algo que decir. No vayan a salir con una mamada estilo:
"Nada es real, es un trabajo"
Ya no pido que seamos menos putos y putas, pero al menos seamos más inteligentes. No tengo nada en contra de aquellos para quien lo más importante es mantenerse satisfechos y felices. De hecho, creo que eso es sano, felicidades a todos aquellos que siempre tienen la suerte de encontrar el amor en cada puerta, en cada esquina, en cada bar y debajo de cada par de sábanas. De verdad, mi más sincera felicitación. Pero por favor, caminen con cuidado, no sea que vayan a pisar un corazón. Que después de eso, seguirán su camino como si nunca hubiera pasado nada, y el corazón se quedará ahí por algún tiempo, latiendo desesperado, sangrando, doliendo, quemando... y aunque finalmente vuelva a estar saludable, nunca será el mismo.

P.D. Hoy, como muchas otras veces en la vida, hoy como hace 3 o 10 años, estoy aquí, y me quedaré por siempre a tu lado Nalli. Y saldremos de esta como salimos de la anterior, y aunque ni tu corazón ni el mío conserven aquela candidez de la juventud. Para tí, mi amiga querida, en mi corazón siempre habrá ese espacio, ese pequeño paraíso en donde encontrar paz y seguridad en cada tormenta....
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