El amor

Publicado en por Olinka

En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.

-¿Te han cortado?- preguntó el hombre.
-No -dijo ella-. Siempre he sido así.

Él la examinó de cerca. Se razcó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Dijo:

-No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa.

Ella obedeció. Con paciencia comió los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía:

-No te preocupes.

El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.

Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:


-¡Lo encontré! ¡Lo encontré!

Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.

-Es así -dijo el hombre aproximándose a la mujer.

Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían  vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

Publicidad

Etiquetado en Para compartir

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
G
<br /> Mira este video, es parte de una de mis peliculas favoritas "hedwig and the angry inch" y tiene que ver un poco con tu historia:<br /> <br /> http://www.youtube.com/watch?v=DkAeZmV9g1Y<br /> <br /> ah y pasa por mi blog, hay un post nuevo :), saludos!<br /> <br /> <br />
Responder
E
Y lo encontró, lo encontró; si es que lo que no sepamos los monos
Responder
F
jejejeje... buena chispa, causa de la ingenuidad del hombre.
Responder
C
Ya ando gritando como Weissmüller en sus mejores años, y mira que a él no le gustaba escuchar los mariachis, ni cantar con el alma lindas canciones, ni oír como sonaban los guitarrones, ni echarse tequilas con los valentones. Nena, no te rajes nunca....
Responder
U
Es un cuento picaron y fogoson con un colorsito de inocencia, me gusto.Pero mas me gustan esas piernas  grrr
Responder