Flashback

Esta noche iré a mi pueblo y será verano, "tiempo de aguas"....creo que le pediré a mi madre (la de 50 y tantos) que de cenar me dé frijoles con salsa seca y queso fresco, y sólo por incrementar mi placer, le diré que haga un poco de atole de lo que quiera.
Creo que después de cenar sacaré una silla al patio y como seguramente fué uno de esos maravillosos días en los que llovió sin parar, me sentaré simplemente a mitad del patio, cerraré los ojos y escucharé con muchísimo cuidado el escándalo de las cigarras, las ranas, los burros, el viento y los árboles. Es noche de luna llena, y como todas las noches así, el pueblo está impregnado de ese maravilloso aroma a leña y pasto mojados... así que inhalo, muy muy muy profundo y retengo ese olor en mi memoria un poco más de lo necesario; sólo hasta estar segura de que perdurará por siempre en mis recuerdos.
Ahora entro a casa y hago planes con mi papá, mañana iremos a la milpa a darle sal a las vacas, a bañarme en "el tanque", a recolectar furtas silvestres para comerlas ahí mismo... "con camisa de mangas largas y sombrero mijita, porque eres muy pendeja para el sol tú" -dirá mi padre-, "sí papá" -diré yo-... no es un fastidio, es sólo parte del ritual de ir al campo. Las advertencias, los preparativos, ¡todo es tan emocionante!.
Ya me siento felíz, ya recobré mi acento de pueblo del sur del país, ya soy simplemente yo de nuevo... ¡y ahora sí que estoy lista para lo que sea!.
A quienes quieran venir... ¡los invito a mi pueblo!
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