¿Quién es ella?

Publicado en por Olinka

La segunda vez que la conoció ella tenía 17 luminosos años. Él (osea yo, el que escribe pero no quiere decir quién es) llevaba ya muchos días intentado matar una cucaracha que vivía en su cabeza. Qué molesto, qué desastre era vivir así, sin poder dejar de pensar en lo mismo una y otra y otra vez, hasta sentir que la cabeza revienta, hasta desear que la cabeza reviente... pero no revienta, maldita sea, y el bicho asqueroso continúa allí.

Había intentado de todo para hacer desaparecer a ese insecto, desde tomar más de un litro de Tequila para ver si el alcohol desinfectaba su cabeza, hasta practicar la más ridícula de las ridículas técnicas de relajación descritas en el aún más ridículo libro que había comprado. Así que decide salir y caminar un poco con la esperanza de que la mezcla del aire fresco de la ciudad de aquellos años  y el calor del sol sobre su piel hagan el milagro de hacer desaparecer a ese animal indeseable. Pero no fue la mezcla a la que le atribuía cualidades curativas, ni siquiera fue el hecho de concentrarse absolutamente en caminar, lo que terminó definitivamente con  el bicho de su cabeza, fue ella.

(¿Ella?... ¿quién es ella?)


Ella estaba sentada en una banca de la Alameda Central de los años 40, parecía demasiado perfecta para estar completamente relajada. En efecto, era demasiado bella con la espalda descansando completamente sobre el respaldo de la banca, el rostro hacia atrás, los ojos cerrados, las perfectas manos sobre el perfecto vientre y la sonrisa repentina que iluminó su rostro.

Él (osea yo) no pudo evitar las comparaciones, se juzgó con la rudeza de un crítico amargado con la vida. El pantalón y la camisa arrugados, los zapatos sucios, el cabello despeinado, los ojos hinchados, el rostro pálido. "Estoy jodido", imposible pararse junto a ella con ese aspecto. Se imagina de nuevo junto a ella... pero hace ya casi 5 días que él no toca el agua, "debo apestar a canal de aguas negras", lo mejor sería volver a casa, ponerse al menos un poco presentable y luego volver al mismo sitio... eso era una tontería, él sabía que si hacía eso, jamás volvería a encontrar a alguien que al menos se pareciera a ella... mucho menos a la real.

Respira profundo y dá un giro de 180 grados. Avanza 7, quizá 10 pasos decididos. Se detiene decidido frente a ella y abre la boca para intentar decir...
-Te estaba esperando- dice ella sin dejarlo decir la primer parabra decidida...

Ella... ¿Quién es ella?

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Etiquetado en Mis cuentos

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G
<br /> Si, si! comparte, comparte! Saludos! :)<br /> <br /> <br />
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G
<br /> Genial.<br /> <br /> <br />
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