Cumpleaños
Hoy fué el cumpleaños número quince de uno de mis sobrinos adorados, así que como era de esperarse... le llamé. Reconozco que fué complicada esa llamada, primero porque desde que el teléfono comenzó a sonar, yo no podía hacer más que suplicar que por favor no me consestara su mamá (la mujer me odia y yo opto por evitarla al máximo).... para mi fortuna respondió mi sobrino el larguirucho, todo felíz, todo radiante, pero sobre todo, desesperado porque ya llegue su próximo cumpleaños ja ja ja.
Este hecho me llevó pensar mucho durante el día en este tema, los cumpleaños. Conozco mucha gente como mi sobrino que los espera con ansia loca y que disfrutaría mucho si pudieran celebrar un cumpleaños por semana o algo así.
También está el caso de la gente a quien decididamente no le importa, gente para quien su cumpleaños es un día más, uno cualquiera que sólo tiene la peculiaridad de gente (que generalmente permanece desaparecida todo el año) llamando, mandando mensajes, correos o haciendo algún regalo.
Y hay un grupo más, el de las personas que tienen pánico a ese día por el simple hecho de que tendrán que aceptar que son un año más viejos...
Sí, mi cumpleaños se acerca... y no, no formo parte de ninguno de los anteriores grupos. Yo ODIO mi cumpleaños, y no por miedo a ser más vieja... no, eso en realidad es bastante secundario. Casi toda mi vida he deseado que ese día del mal se saltara en el calendario, no importaría si despertara diciendo "puff! ya tengo 25", y digo "casi", porque reconozco que así de terca como soy, durante muchos años me aferré a la vana esperanza de tener un cumpleaños felíz.
Cumplir años no es mi problema, en realidad ese no es mi problema, mi problema es que por alguna razón que no comprendo, el día de mi cumpleaños es así como que una fecha maldita ja ja ja. Suena a estupidez, pero es verdadero. En mi cumpleaños siempre ocurren cosas feas, en mi cumpleaños, por ejemplo, murió mi abuelita, una tía, un tío, enfermó gravemente mi mamá, tuve una ruptura fuerte con mi hermano mayor y... etc, etc, etc.
Así que hoy, mientras hablaba con mi radiante sobrino de 15 años y él me recordó felíz que mi cumpleaños se acerca también, yo no pude más que ser sincera y decirle que detesto mis cumpleaños... me sentí incómoda, hasta me sentí como si mi sobrino tuviera 3 años y yo le estuviera diciendo que los reyes magos no existen... no es así, no debe ser así para todos y supongo que para él es un verdadero absurdo que alguien deteste una fecha como esas... hasta murió de risa cuando le conté que sólo recuerdo un cumpleaños con pastel en mi infancia y el único regalo que recibí fueron unas galletas de animalitos ja ja ja.
Así que sólo aproveché para recordarle lo mucho que lo amo y lo afortunado que es por poder guardar recuerdos siempre bellos en su corazón. No lo entristecí (no piensen eso), le dije cosas lindas y amorosas que no diré porque son entre él y yo... pero baste decir que es mi sangre, es mi gente, que lo amo y que siempre sentiré una inmensa felicidad cuando lo sepa a él sonriendo felíz, siendo como es... simplemente él.
Después de eso, pude colgar el teléfono, respirar profundo y pensar... sólo pensar en que después de todo, sólo hay un día maldito cada año... creo que puedo sobrevivir a uno más
.
Este hecho me llevó pensar mucho durante el día en este tema, los cumpleaños. Conozco mucha gente como mi sobrino que los espera con ansia loca y que disfrutaría mucho si pudieran celebrar un cumpleaños por semana o algo así.
También está el caso de la gente a quien decididamente no le importa, gente para quien su cumpleaños es un día más, uno cualquiera que sólo tiene la peculiaridad de gente (que generalmente permanece desaparecida todo el año) llamando, mandando mensajes, correos o haciendo algún regalo.
Y hay un grupo más, el de las personas que tienen pánico a ese día por el simple hecho de que tendrán que aceptar que son un año más viejos...
Sí, mi cumpleaños se acerca... y no, no formo parte de ninguno de los anteriores grupos. Yo ODIO mi cumpleaños, y no por miedo a ser más vieja... no, eso en realidad es bastante secundario. Casi toda mi vida he deseado que ese día del mal se saltara en el calendario, no importaría si despertara diciendo "puff! ya tengo 25", y digo "casi", porque reconozco que así de terca como soy, durante muchos años me aferré a la vana esperanza de tener un cumpleaños felíz.
Cumplir años no es mi problema, en realidad ese no es mi problema, mi problema es que por alguna razón que no comprendo, el día de mi cumpleaños es así como que una fecha maldita ja ja ja. Suena a estupidez, pero es verdadero. En mi cumpleaños siempre ocurren cosas feas, en mi cumpleaños, por ejemplo, murió mi abuelita, una tía, un tío, enfermó gravemente mi mamá, tuve una ruptura fuerte con mi hermano mayor y... etc, etc, etc.
Así que hoy, mientras hablaba con mi radiante sobrino de 15 años y él me recordó felíz que mi cumpleaños se acerca también, yo no pude más que ser sincera y decirle que detesto mis cumpleaños... me sentí incómoda, hasta me sentí como si mi sobrino tuviera 3 años y yo le estuviera diciendo que los reyes magos no existen... no es así, no debe ser así para todos y supongo que para él es un verdadero absurdo que alguien deteste una fecha como esas... hasta murió de risa cuando le conté que sólo recuerdo un cumpleaños con pastel en mi infancia y el único regalo que recibí fueron unas galletas de animalitos ja ja ja.
Así que sólo aproveché para recordarle lo mucho que lo amo y lo afortunado que es por poder guardar recuerdos siempre bellos en su corazón. No lo entristecí (no piensen eso), le dije cosas lindas y amorosas que no diré porque son entre él y yo... pero baste decir que es mi sangre, es mi gente, que lo amo y que siempre sentiré una inmensa felicidad cuando lo sepa a él sonriendo felíz, siendo como es... simplemente él.
Después de eso, pude colgar el teléfono, respirar profundo y pensar... sólo pensar en que después de todo, sólo hay un día maldito cada año... creo que puedo sobrevivir a uno más
Publicidad