El estado

Publicado en por Olinka

Desearía profundamente poder explicar la forma en la que me siento de forma tal que fuera verdaderamente comprensible... pero este estado es tan complejo, que me siento infinitamente limitada.

No es que haya pasado nada fuera de lo común, ayer, después de una semana entera de trabajo de albaliñería y ama de casa, me quité el cemento y el mandil de encima y me convertí (al más puro estilo de la mujer maravilla) en Súper Olinka Ejecutiva ja ja ja. Sí señores, armada con un traje sastre, un bolso pequeño y mi pobre cerebro, salí tempranito de casa con rumbo a Polanco. Creo que ahí fué donde comenzó todo.

En el metro ví a un padre golpear fuertemente a su hijo de aproximadamente 5 años... de qué forma me dolió aquello es algo que no puedo ni decir. El asunto es que... desde que tengo uso de razón he tenido momentos en los que de pronto llego a esto que a partir de ahora llamaré el estado, pero tenía muchísimo que no me pasaba. Normalmente el estado llega sin previo aviso, sin ninguna causa aparente... pero ahora quiero pensar que esto se debió al hecho de salir ayer y ver a un niño siendo golpeado, una mujer loca pidiendo limozna y una mujer llorando mientras hacía fila en un banco.



Si esa es la razón o no de que hoy haya sido atacada por el estado, no lo puedo saber con certeza... pero hoy desperté así. Me bastó abrir los ojos para saberlo. No, decir "para saberlo" está mal dicho, creo que en esta ocasión lo correcto sería decir "para sentirlo".

A estas alturas supongo que ya habrá quien se pregunte: ¿y qué chingados es eso de "el estado?". Bueno... creo que sólo encuentro una forma de intentar explicar esto. Cuando estoy así, es como si sintiera todo el dolor que hay en el mundo, no un dolor que proviene de mi interior o de mis propios problemas o sentimientos, es un dolor que siento llegar desde fuera, me duele profundamente el dolor de la gente, el dolor de los niños sobre todo, y siento unos deseos inmensos de poder convertirme en algo como una piedra  que pudiera absorber todo el dolor del mundo y luego explotar para que ya nadie volviera a sufrir jamás.


Quienes quieran júzguen que estoy loca... no tengo forma de defenderme pues no soy capaz de describir con mayor presición la forma en la que me siento. Sólo puedo decir en mi defensa que existe una diferencia casi abismal entre las veces que me siento triste o deprimida por mi propio dolor, y cuando me ocurre esto.
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Etiquetado en Mis pedos mentales

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G
<br /> Supongo que por eso hay tantas estrellas... :)<br /> <br /> <br />
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A
Desde ayer que leí ésto me quedé dándole vueltas a la cabeza... para empezar he de decir que saber que todavía entrar en ese estado de pánico me supera, lo siento pero me pone histérica. No se trata de obviar lo obvio, pero tal y como ha dicho Chóser hay que aprender a vivir con ello, y éso con todo lo bueno y lo malo, así sin más. Sin dramas ni aspavientos. Simplemente aprender a vivir y a controlar lo que sentimos.Luego, otra vez, gracias al comentario de Chóser, pensé que es bueno que todavía hay personas, que aún conservamos esa particularidad que nos hace únicos y que gracias a los dioses todavía no nos hemos convertido en esos hombres grises de los que habla Momo. Eso sí que es grande y maravilloso.
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F
cosas raras...
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C
Te diré que lo del "estado" a mí también me sucede, lo único que en vez de piedra es esponja que absorbe más. En esos momentos me da por limpiar cristales, y cuando desaparece el "estado" he dejado todas las vidrieras como los chorros del oro. El único inconveniente es que cuando los cristales están algo sucios, mi mujer me pone sobre mi escritorio un marco con la foto de Franco y ¡hala!, vete limpiando que es gerundio...Bueno, fuera de coñas (mi ánimo era sacarte unas risas), ese "estado" que describes tendrá mucho que ver con tu capacidad sensitiva. A mí por ejemplo ver noticiarios llenos de sucesos, violencia, etc. me ponen enfermo y me alteran profundamente, hasta que decidí boicotearlos, y no es cuestión de como el avestruz esconder la cabeza, pero sí defenderse de lo que esté en nuestra mano. En tu caso, un padre golpeando a su hijo, una loca pidiendo, una mujer llorando... son inevitables resortes que disparan tu ansiedad. Las personas con grandes dosis de sensibilidad deben vivir con ello. Ya somos dos. Un doble abrazo en forma de doble comentario, uno por el cortés y otro por el valiente, que lo uno no quita lo otro... Y ahora sí, el formal besazo pa la Olinka
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O
<br /> Muchas gracias por el comentario... sí que me hiciste reír. Al menos ahora sé que alguien más en el mundo comparte mi locura. Un abrazo!<br /> <br /> <br />