Soy mamá

Publicado en por Olinka

Ya ni sé cuándo fue la última vez que escribí... el tiempo ha transcurrido a una velocidad vertiginosa, tanto, que me encuentro incluso un poco mareada. 

 

Soy mamá, el 13 de julio a las 10 de la noche llegó al mundo el milagro que tanto pedí. Y desde entonces todo es diferente, ya no paso las noches enteras llorando de amor, ya no me adjudico culpas que no me corresponden, ya no estoy sola, ya no estoy triste... nada de eso.

 

Todos dicen que cada niño "trae su torta bajo el brazo", de ser así, Bruno además de traer ropa, leche, juguetes, biberones y toda clase de implementos que mi gente le ha hecho llegar, traía bajo el brazo una torta gigaaaaaaaaaaaante que consistía en todos los tornillos que yo tenía perdidos. Sí, todos. Y es que de pronto siento como si su sola presencia me estuviera transformando... ¡Soy tan feliz!.

 

Cierto es que se duerme mucho menos, que el tiempo que se dispone para uno mismo se limita horriblemente, que la espalda duele como nunca en la vida, que mi cuerpo requerirá mucho trabajo y sacrificio para volver a ser lo que fué... sí, todo eso es cierto... pero lo vale, lo vale mil millones de veces cuando descubro que tengo cables que no conocía y que me mueven de forma impresionante con tan sólo una sonrisa en los labios de mi peque, lo vale cuando me doy cuenta de que el simple hecho de ver una lagrimita escurrir de sus ojos me convierte en una fiera llena de un valor que desconocía, lo vale cuando en medio de una tormenta justo antes de llorar me encuentro en los ojos de mi hijo y respiro y pienso "esto es lo importante" y todo el dolor se me evapora del pecho como por arte de magia... lo vale, lo vale y lo vale.

 

He caminado muuuuucho en estos casi 3 meses. Comencé con mi niño en el hospital sin poder verlo y sintiendo un dolor punzante en el pecho que no se compara a nada que haya sentido jamás. Continué con problemas de lactancia que me hicieron una experta en el tema. Luego, mi hijo me regaló una gran lección acerca del respeto recordándome que él también es un humanito con sus ideas y sus formas, y que debía adaptarme a él. Finalmente me encuentro en este punto (creo que el mejor de todos), en el que ambos nos hemos adaptado. 

 

Y es que debo confesar que además de aprender cosas como cambiar pañales, dar biberones, adivinar pensamientos y reconocer sonidos, he tenido que aprender a conocer y a respetar a mi hijo. Ahora yo ya tengo una idea más cercana de cómo ser su mamá y él ya sabe ser mi hijo... nos comprendemos mejor.

 

Así sin más, da inicio esta aventura que se titula:

 

Soy mamá

 

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Etiquetado en De la vida y algo más

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...Laura... 11/05/2012 00:41


Vi tu blog en un post de forojovenes y me dio curiosidad,aunque por lo visto por forojovenes no te pasas ya.

Saludos y felicidades por el bebe.